Al menos en el Reino Unido, lo que siguió fue una carrera caótica por llenar el vacío. Se introdujeron nuevos programas de formación profesional que luego se han ampliado. En 2008-2009, aproximadamente 4.800.000 personas seguían estudios académicos y de formación profesional para mayores de 16 años. El gobierno británico también ha introducido cursos de formación para mayores de 25 años que deben mejorar sus niveles de conocimientos. Programas como éste distan mucho de ser únicos en Europa.
Actualmente, los trabajadores mayores están muy bien formados y lo han estado mucho tiempo. Los jóvenes poseen conocimientos que pueden ser distintos, pero que podrían ser más adecuados para el mundo moderno; y existe un grupo intermedio que ha podido salir perdiendo y que tal vez ahora sea objeto de formación profesional en el lugar de trabajo. Las diferencias son bastante patentes, como observó el Dr. Ugo Turchetti, Director Ejecutivo del concesionario italiano Compagnia Generale Macchine SpA (CGM) de Cat Lift Trucks.
«Los mecánicos jóvenes están mucho mejor preparados para adaptarse a las necesidades de las últimas generaciones de carretillas; están mucho más familiarizados con los ordenadores necesarios para las carretillas»

Ugo Turchetti señaló que «esta es una de las cuestiones principales a las que se enfrentarán las empresas y la sociedad en los próximos años». No es raro que las generaciones mayores critiquen los modales, el comportamiento y el nivel de conocimientos de los jóvenes. Hoy en día, los comentaristas usan la frase «empobrecimiento intelectual» al afi rmar que todo se vuelve más fácil; y que, por extensión, las nuevas generaciones no tienen ni los conocimientos ni las aptitudes de sus mayores. Ugo Turchetti no está de acuerdo.
¿Lo nuevo por lo antiguo?
Comentó que «las nuevas generaciones crecieron entre herramientas electrónicas». «Los mecánicos jóvenes están mucho mejor preparados para adaptarse a las necesidades de las últimas generaciones de carretillas; están mucho más familiarizados con los ordenadores necesarios para las carretillas» Sostiene que realmente son las generaciones mayores las que necesitan más formación. Sin embargo, eso conlleva sus propios problemas, siendo uno de ellos que se resisten a cambiar. La solución debe ser la formación continua, ayudando incluso a los trabajadores experimentados a que mejoren su nivel de conocimientos. Pero eso no es fácil.
«Los jóvenes sacarán provecho dada su capacidad de aprender más rápidamente.»
«Es una modifi cación drástica y dolorosa de la mentalidad de las generaciones mayores» explicó. «Exige un compromiso mucho mayor y a menudo conlleva estrés y frustración». La jerarquía establecida o esperada se modifi cará con frecuencia. «Técnicos mayores pueden verse superados en calidad de trabajo, carrera, sueldo y posición social por los jóvenes. Y eso es duro de aceptar». Toda empresa bien organizada tendrá programas de formación continua establecidos, pero Turchetti piensa que esa no es toda la solución.

«La formación continua no puede cubrir el vacío» continuó diciendo. «Los jóvenes sacarán provecho dada su capacidad de aprender más rápidamente. Los mayores se verán trasladados a empleos de nivel inferior y relegados en la escala social». En sumo grado, la formación continua puede que sólo sea una forma de garantizar que los trabajadores mayores sigan siendo económicamente activos, en vez de perderlo todo completamente. Los cambios en los perfi les de empleo en las ciudades europeas recalcan este punto, donde los trabajos que exigen fuerza física y habilidad manual están siendo reemplazados por las industrias de servicios. Los cambios tampoco se limitan a los talleres.
Cambia o desaparece
Turchetti comentó que «las generaciones mayores de vendedores, que estaban a acostumbrados a trabajar principalmente mediante relaciones personales, tienen problemas para convertirse en verdaderos consultores en la manipulación de materiales, expertos en el campo, familiarizados con el uso de ordenadores, con amplios conocimientos de contratos, normativas, leyes, costes de explotación y demás aspectos. «En el sector de manipulación de materiales, incluso los operadores se enfrentan a problemas. Los jóvenes se sienten mucho más cómodos con las nuevas carretillas, que con frecuencia adoptan sistemas de conducción como los controles hidráulicos tipo joystick».
Sin embargo, si el requisito es tener conocimientos nuevos, puede darse el caso de que no sean necesarios en tanta cantidad como algunos desearían. Los sectores de fabricación e ingeniería tienen un problema de imagen en toda Europa. La imagen de «las oscuras fábricas de explotación de trabajadores» de las que al fi nal de la jornada salían masas de gente pálida ha quedado prácticamente desfasada, y los empleos de ofi cina, de servicios fi nancieros y demás parecen ser más atrayentes, incluso después de que el sistema bancario casi colapsara.
La consecuencia es una escasez de mano de obra con conocimientos claves.
Corto, pero no bueno
El Coordinador de la Escuela Empresarial de Cat Lift Trucks Europa, Hans Wijnsma comentó que «en el mercado laboral es muy difícil encontrar gente con conocimientos de especialidades concretas, como las operaciones robóticas». Esta escuela imparte formación continua a sus empleados y, en ciertas áreas específi cas, a los concesionarios y clientes de Cat. «Las operaciones robóticas son distintas de las de un oficio. Hay que comprender todo el proceso, y no sólo lo relativo a tu propio ofi cio».

La Escuela CLTE se fundó en 1998. Su prioridad es ofrecer formación «en el trabajo» para los propios trabajadores de producción de la empresa y cubre disciplinas como soldadura, pintura industrial y tecnologías de montaje, todas ellas certifi cadas por el gobierno con acuerdo a estándares aprobados. El enfoque es en la calidad y la formación es continua a lo largo del año.
«Además de las competencias básicas abordamos otras áreas, como las operaciones robóticas», comentó Wijnsma. «Formamos a la gente para que tenga una perspectiva más amplia y una visión de conjunto de todo el producto. La formación de operarios es una pequeña parte del programa; es principalmente acerca de operar el sistema, que es un oficio en sí mismo. Es un trabajo duro que hacer todo el día y siempre buscamos formas de mejorar la productividad y la calidad». Los operarios deben asegurarse de que lo que hacen con su sistema es correcto al cien por cien cuando se pasa a la siguiente fase. «Estamos impartiendo una formación distinta de la del pasado, que se centraba mucho más en la disciplina misma. Resulta difícil encontrar gente adecuada para algunas disciplinas, así que la Escuela forma y educa a nuestros trabajadores»

El sistema de e-learning, catlifttrucksacademy.com, permite que los empleados se conecten desde cualquier sitio con conexión a internet.
Los módulos cubren un conjunto de asignaturas, desde electrónica e hidráulica básicas hasta lo fundamental en equipos de interior, los componentes comunes de carretillas diesel y formación específi ca en carretillas de mástil retráctil.
«Nuestro sistema de e-learning ha sido desarrollado para los empleados de ventas, servicio y recambios de nuestros concesionarios de Europa, África y Oriente Medio», indicó Ben Brink, responsable de este programa en Cat Lift Trucks. «El coordinador del programa de e-learning en cada concesionario decide quién tiene derecho a obtener acceso y a qué nivel».
Varios concesionarios participan en este programa, que proporciona asistencia técnica del producto para ayudar a los mecánicos en el campo de trabajo. La experiencia sigue siendo un punto valioso, aunque las generaciones mayores deben adaptarse. Las últimas dos décadas han demostrado que el cambio es continuado y que los programas de formación continua son esenciales, en la empresa o en colaboración.




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